Identidad

Las Religiosas Calasancias convocadas por el Espíritu y el carisma fundacional, viven su respuesta a la llamada de Dios como miembros de una familia, sienten un profundo amor a la Iglesia, trabajan por la expansión del Reino y permanecen disponibles para ser testigos del Resucitado en cualquier parte del mundo.


El objeto de la Congregación es: buscar almas y encaminarlas a Dios, por todos los medios que están al alcance de la caridad. Por ello las Hijas de la Di
vina Pastora, animadas de un espíritu apostólico y con una abnegación sin límites, acudirán al socorro de las almas que las necesitaren y la obediencia les indicare, aún con exposición de su misma vida, sin más armas que la caridad, ni otro móvil que el de la gloria de Dios y el de la salvación propia y ajena”.

Así se configura como persona en una constante actitud de búsqueda, de salida hacia sus hermanos “necesitados”, a los que acoge y de los que es “acompañante” en el camino de la realización humano-cristiana. Ella siempre en camino, itinerante hacia Dios, recorre la senda al mismo tiempo que encamina y acompaña.

Desde su identidad espiritual apostólica, la Hija de la Divina Pastora:

– Permanece en constante búsqueda del otro, sobre todo del “necesitado”, para conducirlo y “acompañarlo en su caminar” hacia Dios,

– Vive al servicio de sus hermanos con celo apostólico, que expresa en su apasionamiento por el Reino, y desea salir de sí misma para vivir por Aquel a quien ama, con abnegación sin límites,

– Sigue a Cristo en el que tiene su único modelo, y a quien contempla como Aquel que: siendo Hijo de Dios se anonada y toma la forma de siervo, por amo

  •  tiene por única comida el hacer la Voluntad del Padre.
  • como Buen Pastor, pasa su vida haciendo el bien y dándola, al fin por sus mismos enemigos.
  • viene para enseñarnos el camino hacia Dios.

– No tiene otro móvil que la gloria de Dios, y actúa en alas de la caridad, sin más armas que la caridad. El amor a Dios le hace disponible para el necesitado, a quien ama y por quien entrega su vida. Como religiosa calasancia se sabe del “Otro” y para el “otro”. – Vive a María como Modelo de toda Hija de la Divina Pastora. Ella fue esclava del Señor, y Madre y Pastora para los hombres. Tal fue la Madre, tales deben procurar ser sus hijas.